Cuidar la piel es esencial para mantenerla sana, joven y radiante. La piel es el órgano más grande del cuerpo y actúa como una barrera protectora contra factores externos como el sol, la contaminación y los productos químicos. En este post, te explicamos cómo cuidar la piel de manera efectiva.

La exposición al sol puede tener tanto beneficios como riesgos para nuestra piel. Mientras que una cantidad moderada de luz solar es necesaria para la producción de vitamina D, la exposición excesiva puede provocar daños. Para saber cómo protegernos del sol, primero debemos saber qué tipo y fototipo de piel tenemos.

Los diferentes tipos de piel y su sensibilidad al sol

No todas las pieles reaccionan de la misma manera ante la exposición solar. Existen varios tipos de piel, cada uno con sus características y necesidades.

  • Piel seca: Este tipo de piel tiende a ser más sensible al sol. La falta de hidratación hace que la barrera cutánea sea más frágil, lo que puede resultar en una mayor propensión a quemaduras solares, descamación e irritación. Es esencial usar productos que proporcionen una hidratación intensa y protección solar adecuada.
  • Piel grasa: Aunque la piel grasa produce más sebo, lo que puede ofrecer una ligera protección natural, aún puede sufrir daños por el sol. La exposición solar puede incrementar la producción de sebo, llevando a la obstrucción de los poros y brotes de acné. Es recomendable utilizar protectores solares no comedogénicos y productos que controlen la producción de grasa.
  • Piel mixta: Combina características de piel seca y grasa, generalmente con zonas secas en las mejillas y zonas grasas en la zona T (frente, nariz y mentón). La piel mixta necesita un cuidado equilibrado que incluya hidratación para las áreas secas y control de grasa para las áreas más oleosas, además de una protección solar adecuada para todo el rostro.
  • Piel sensible: Se enrojece y se irrita con facilidad, reaccionando negativamente a muchos productos y factores externos, incluido el sol. La piel sensible requiere productos hipoalergénicos, suaves y con ingredientes calmantes, así como un protector solar mineral que minimice el riesgo de irritación.

Fototipos de piel y su sensibilidad al sol

Además de los tipos de piel, es importante considerar los diferentes fototipos de piel, clasificados según la escala de Fitzpatrick. Esta clasificación se basa en la respuesta de la piel a la exposición solar y la tendencia a quemarse o broncearse.

  • Fototipo I: Piel muy clara, a menudo con pecas, ojos claros y cabello rojo o rubio. Siempre se quema y nunca se broncea.
  • Fototipo II: Piel clara, ojos claros, y cabello rubio o castaño claro. Se quema fácilmente y se broncea mínimamente.
  • Fototipo III: Piel clara a media, ojos y cabello de color variable. A veces se quema, pero puede broncearse de forma gradual.
  • Fototipo IV: Piel moderadamente pigmentada, ojos y cabello oscuros. Rara vez se quema y se broncea con facilidad.
  • Fototipo V: Piel morena o marrón oscuro, ojos y cabello oscuros. Raramente se quema y se broncea intensamente.
  • Fototipo VI: Piel negra, ojos y cabello muy oscuros. Nunca se quema y siempre tiene una pigmentación intensa.

Cada fototipo requiere un nivel de protección solar específico. Por ejemplo, los fototipos I y II deben usar protectores solares con un SPF más alto y evitar la exposición directa al sol, mientras que los fototipos V y VI, aunque menos propensos a quemarse, también deben usar protección solar para prevenir otros daños como el envejecimiento prematuro y las manchas oscuras.

Signos de daño solar en la piel

El daño solar puede manifestarse de varias maneras:

  • Quemaduras solares: Enrojecimiento, dolor y, en casos graves, ampollas.
  • Manchas solares: Áreas de hiperpigmentación que aparecen con el tiempo.
  • Envejecimiento prematuro: Arrugas y pérdida de elasticidad debido a la exposición prolongada al sol.
  • Cáncer de piel: En casos extremos, la exposición excesiva al sol puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de piel.

La exposición prolongada a las pantallas de dispositivos electrónicos, como móviles, ordenadores y tablets, también puede afectar negativamente nuestra piel, especialmente la del rostro, debido a la emisión de luz azul.

Esta luz, conocida como luz visible de alta energía (HEV), penetra más en la piel que los rayos UV y puede causar daños a nivel celular. Además, la luz azul contribuye al estrés oxidativo, que puede acelerar el envejecimiento cutáneo, provocando la aparición de arrugas, líneas de expresión y pérdida de firmeza.

A todo ello se le debe sumar que la exposición constante a la luz azul puede exacerbar problemas de pigmentación, como manchas oscuras y melasma, al estimular la producción de melanina. Para mitigar estos efectos, debemos usar productos con antioxidantes, protectores solares específicos para luz azul y reducir el tiempo frente a las pantallas. La piel de los niños es especialmente sensible, por lo que deberíamos tomar medidas de precaución con los más pequeños.

El verano es una época en la que la piel necesita cuidados especiales debido al aumento de la exposición solar y la deshidratación. Por ello te dejamos estos tips para cuidar la piel en verano.

Protección solar

La protección solar es fundamental para prevenir el daño solar. Así que sigue estos consejos de cuidados de la piel en verano.

  • Usa protector solar: Aplica un protector solar de amplio espectro con un SPF mínimo de 30. Es importante reaplicarlo cada dos horas y después de nadar o sudar. Debes usar un protector solar según la zona del cuerpo y tu tipo de piel. No te olvides de la nariz y los labios (existen sticks especiales). Y si tienes la piel madura o alípica, usa cremas para proteger, hidratar y nutrir tu cutis.
  • Ropa protectora: En las horas de más exposición solar (de 11h a 17h), usa ropa ligera pero de manga larga, sombreros y gafas de sol para protegerse del sol. Ten especial cuidado con las pieles sensibles como la de los niños o la de los ancianos.
  • Evita el sol directo: Procurar no exponerse al sol entre las 11h y las 17h cuando los rayos UV son más intensos. Recuerda que estar a la sombra o que el día esté nublado no impide que los rayos del sol te alcancen, así que protégete incluso en esos días más tapados.

Nutrición e hidratación

Mantener la piel bien nutrida e hidratada es importante durante el verano. Y debes hacerlo desde fuera, pero también desde dentro.

  • Hidratación: Bebe abundante agua o infusiones sin azúcar para mantener la piel hidratada desde el interior. Usa cremas hidratantes adecuadas a tu piel, de un tacto denso si tienes piel muy seca o de tacto gel, si tu cutis es graso.
  • Dieta equilibrada: Consume alimentos ricos en antioxidantes como frutas y verduras frescas y de temporada, que ayudan a proteger la piel del daño solar. Las frutas y verduras de colores vivos como rojo, verde intenso o amarillo son ideales para protegerte de los daños solares desde el interior.
  • Suplementos: En ocasiones puede ser buena idea el uso de suplementos de colágeno o vitamina E para mejorar la salud de la piel. Consulta siempre con un profesional.

En IM CLINIC, dispones de una gran variedad de tratamientos estéticos en verano. Todos ellos especializados para cuidar y revitalizar la piel durante y después del verano. Aquí tienes los tratamientos faciales más solicitados en verano.

Higiene facial personalizada

Una higiene con hidratación es imprescindible para preparar la piel para el verano, pero también para irla cuidando a lo largo de la época estival. Es importante que se adapte el tratamiento facial según tu piel. De esta manera, eliminamos impurezas y células muertas, permitiendo una mejor absorción de los productos de cuidado. Pero también favorece un bronceado uniforme, contribuye a evitar la aparición de manchas y la deshidratación de la piel. Adaptar el tratamiento a las necesidades de tu piel asegura una buena protección y revitalización.

Tratamiento con ácido hialurónico

El ácido hialurónico destaca por su gran capacidad para hidratar y rejuvenecer la piel, incluyendo los labios. Además, no requiere tiempo de inactividad y ofrece resultados inmediatos.

Neuromodulador para arrugas dinámicas

El tratamiento para corregir las arrugas dinámicas y líneas de expresión es también muy popular durante el verano. Dado que gesticulamos más debido a la luz solar, las arrugas de expresión pueden volverse más visibles. Este procedimiento no invasivo y seguro consiste en microinyecciones que relajan la musculatura, reduciendo arrugas en el entrecejo, la frente y las patas de gallo. No requiere anestesia y los resultados se aprecian rápidamente, sin necesidad de recuperación.

Mesoterapia facial

La mesoterapia facial consiste en la infiltración de principios activos, vitaminas, ácido hialurónico y otros oligoelementos en la piel. Este tratamiento reactiva las funciones naturales de la piel, mejorando su densidad e hidratación, y ofrece un efecto antioxidante y tensor. La piel se vuelve luminosa, firme, elástica y rejuvenecida. Sin embargo, es importante evitar tomar el sol hasta 48 horas después del tratamiento.

Bioestimulación para regenerar

La bioestimulación en la medicina regenerativa utiliza el propio organismo para regenerar tejidos. Este tratamiento activa los fibroblastos, mejorando la tersura, el grosor y el tono de la piel, y aumentando la producción de colágeno y elastina. 

Radiofrecuencia para el verano

En IM CLINIC puedes encontrar tecnologías como Tempsure Envi, Medical Proionic System de Indiba, Optima y Génesis. Estos tratamientos permiten una regeneración tisular, mejoran la flacidez facial y las arrugas, y estimulan la producción de colágeno y elastina, siendo compatibles con los meses de verano.

Si quieres saber más sobre cómo cuidar tu piel, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo de Beauty.

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