Todo depende del grado de encapsulamiento. De hecho, no siempre es necesario retirar los implantes y sustituirlos por otros. Los casos en los que sí se debe hacer es cuando el grado de contractura capsular es moderado o severo. Es decir, cuando la paciente sufre un grado III o IV en la escala de Baker, un sistema para clasificar este tipo de contracturas. En estos casos, suele aparecer dolor, molestias, sensibilidad de mamas y deformidades, o hasta un desplazamiento de los implantes.
A veces, las contracturas capsulares tampoco tienen porque aparecer en los dos pechos. Además, es importante, estar atenta ante cualquier anomalía o complicación para prevenir que la contractura capsular avance a estos grados en los que ya es preciso un recambio de prótesis por encapsulamiento.