Disponer de cierta información será de gran ayuda a la hora de enfrentar el postoperatorio del lifting de cara. El postoperatorio lo podemos clasificar en distintas fases:
Primeras 24-48 horas
La primera noche es común la hospitalización para asegurarnos de una adecuada evolución tras el lifting. Una vez realizada la operación estética es común sentir cierta hinchazón o edema, tirantez en la cara y el cuello, y ciertas molestias leves. Incluso pueden aparecer algunos hematomas.
El cirujano prescribirá medicación para calmar los síntomas citados anteriormente, y colocará un vendaje compresivo o una faja especial para cara y cuello que controlen la inflamación y proteja las incisiones de cualquier agente externo.
En ocasiones, algunos pacientes refieren sentir que el vendaje les aprieta. Esto es normal, ya que debe ejercer cierta presión de forma uniforme con la finalidad de reducir la hinchazón. El vendaje suele ser retirado al segundo día, y sustituido por una mentonera cérvico-facial.
Durante la estancia en la clínica aplicamos también una mascarilla conectada a una bomba por la que circula un fluido a temperatura controlada (Hiloterapia) que nos ayuda a prevenir la inflamación y los hematomas.
Primeras semanas
Mientras durante la primera semana, es cuando los hematomas y la hinchazón alcanzan el nivel máximo; en la segunda semana, comienzan a reducirse estos síntomas.
Los primeros días será clave mantener la cabeza levantada para reducir la hinchazón y estar en casa relajadamente. Por esta razón, conviene dormir boca arriba y con la cabeza elevada, ya sea elevando la cabecera del colchón o mediante almohadas, para mantener una postura algo erguida. Esta práctica puede hacer que el tiempo de recuperación sea menor.
Durante el primer mes se realizará un seguimiento médico con visitas pautadas para realizar curas, retirar puntos (la mitad de los puntos se retiran a los 7 días y la otra mitad a los 15 días posteriores a la cirugía) y facilitar los consejos adecuados al paciente. Pasadas las 3 o 4 semanas, se puede volver al trabajo generalmente, sin dejar de evitar actividades que impliquen mucho esfuerzo o ejercicio físico intenso.
A partir del 5-6 día de la cirugía se recomienda lavar el cabello y la cara con algún jabón antiséptico, tipo Germisdin, con delicadeza se deben lavar los trayectos de las heridas para evitar la acumulación de costras, posteriormente se debe secar con el secador de pelo en frio. Las primeras dos semanas recomendamos lavar el cabello un día sí y otro no.
De 1 a 3 meses
Pasado el mes, la inflamación residual comienza a desaparecer. Las cicatrices se curan y se vuelven prácticamente imperceptibles. Una vez transcurridos 3 meses, es cuando podemos ver el resultado final del lifting facial.
Durante todo el primer año posterior a la intervención, es importante seguir protegiéndote contra los rayos UVA y utilizar crema solar protectora y mantener una buena hidratación del rostro. En cuanto al ejercicio intenso y la práctica de deportes, es recomendable esperar hasta el mes y medio, por precaución.