Debemos tener en cuenta que cada persona es distinta,y por tanto el resultado final va a depender de varios factores como pueden ser; la edad, la calidad de la piel, la genética, el estilo de vida, e incluso, los cuidados postoperatorios que realice la paciente.
Aunque lo habitual es tener las cicatrices rojas y con algo de volumen los primeros 6 meses, estas se van a ir suavizando con el paso del tiempo, consiguiendo al final que la cicatriz sea una línea plana y blanca. En el caso de no ver una mejoría o de que empeoren, es conveniente consultarlo con el médico, ya que, hoy en día existen varios tratamientos específicos que pueden mejorar el aspecto de las cicatrices. ¡No lo olvides!
La evolución de las cicatrices de una mamoplastia de reducción es un proceso lento y gradual que requiere de cuidados y paciencia. Por lo tanto, aunque al principio veas las cicatrices algo rojas y con relieve, piensa que con el tiempo éstas se irán disimulando.